domingo, 8 de mayo de 2011

Personajes de la Edad Moderna (I)


*Bartolomé de las Casas. Nació en Triana el 11 de noviembre de 1474, aunque según Antonio de Remensal, nacería en Sevilla el 24 de agosto de 1484. Otros historiadores defienden que era de origen catalán, pues firmaba a menudo como Bartomeu Casaus.

Hijo de Pedro de las Casas, navegante en los viajes de Colón, con el que mantuvo una relación de amistad cordial. Tanto fue así que Colón regalaría un indio americano esclavo a Pedro de las Casas, siendo este el primer contacto que tendría Bartolomé con el Nuevo Mundo. La posición privilegiada de su familia le valió para poder tener una educación completa desde bien pequeño. Estudió latín y teología. El 15 de abril de 1502 embarca hacia la isla de La Española y en 1503 recibe la encomienda de la Villa de la Concepción de la Vega, que administrará hasta 1505. Este año regresa a España, donde recibe las órdenes de sacerdote en Sevilla. Al año siguiente partirá a Roma, donde conocerá al Papa. Y en 1508 se embarca de nuevo rumbo a La Española.

Unos años después, 1511, conoce a Fray Antonio de Montesinos, un dominico que censura el trato a los indios y pensaba de los colonizadores  “que todos estáis en pecado mortal y en él vivís y morís, por la crueldad y tiranía que usáis con estas inocentes gentes”. El sermón de Adviento que pronunció Montesinos y que presenció Las Casas, le hizo replantearse la situación de los indígenas, pese a que en un principio no rechazó el repartimiento que se le adjudicó (conjunto de esclavos de una zona para la explotación de recursos de ese lugar).

En 1512 Diego Velázquez, conquistador de La Española y explorador en Cuba, pide a Bartolomé de las Casas que lo acompañe como capellán. Velázquez teníha pensado dividir el ejército en tres partes, dos de ellas conquistarían la costa, una al norte y otra al sur, por mar; la tercera se adentraría por tierra a cuyo mando se encontraba Pánfilo de Narváez. En este tercer grupo entraría Las Casas, que acompañaría a Narváez. Velázquez había dado órdenes de no propasarse con los indígenas, pero en tierra y lejos del mando de Velázquez, los soldados hicieron oídos sordos a algunas advertencias. Para evitar catástrofes en los pueblos indígenas, Narváez y Las Casas llegaron a una solución. Bartolomé se adelantaría a la llegada del ejército a los pueblos americanos y juntaría a toda la población, la cual pasaría a residir en una mitad del pueblo, mientras la otra mitad quedaría libre para los soldados españoles. El cometido del pueblo indígena era procurar que no faltase alimento a los españoles. Sin embargo, en ciudades como Caonao, se produjeron verdaderas matanzas que se justificaron con la preparación de una emboscada por parte de los indígenas hacia los españoles. Tras el acontecimiento, cuentan que Pánfilo de Narváez le preguntó a Fray Bartolomé: ¿Qué le parece a vuestra merced destos nuestros españoles qué han hecho? A lo que Las Casas contestaría: Que os ofrezco a vos y a ellos al diablo. Por su ayuda en la predicación en Cuba, se le ofrece un nuevo repartimiento en Jagua.

En 1514 recibe otro repartimiento de indios en Canarreo y pocos días después pronuncia el sermón en Sancti Spíritus renunciando a esos repartimientos por considerarlos una forma de explotar a individuos con derecho. En 1515 viaja a Santo Domingo, donde se vincula a la orden dominica. Allí conoce a Fray Pedro de Córdoba, quien de acuerdo con los principios de defensa del indígena y en contra de la actuación española, recomienda a Las Casas que viaje a España  (acompañado de Antonio de Montesinos) para exponer la situación y pedir una solución. En España, Bartolomé se entrevista con Fernando el Católico, Lope de Conchillos y Juan Rodríguez de Fonseca, que acompañan al monarca a punto de morir, en la reunión. Ésta finalmente te salda con una negativa al cambio de la situación americana. En 1516 Las Casas viaja a Madrid para pedir de nuevo una solución, esta vez exponiéndosela al Cardenal Cisneros quien decide mandar a tres frailes jerónimos para gobernar La Española acompañándoles como consejero Fray Bartolomé de las Casas, quien no solo conocía la situación sino también el territorio y a los pueblos. Por esta misión como comisionado consejero será nombrado “protector y procurador universal de todos los indios”.

En 1517 regresa a España, indignado por la actuación de los jerónimos en La Española, y se entrevista con Adriano de Utrecht, quien le recomienda que se entreviste con Carlos I. En 1518 realiza un proyecto para colonizar tierras de indios con labradores españoles. En 1519 inicia un debate contra Juan de Quevedo sobre la colonización americana. Y un año después, presenta el proyecto de colonización pacífica al Consejo de Castilla, que le autorizan a crear una colonia pacífica en Cumaná (Venezuela). La idea principal la resume según sus palabras en poblar la tierra firme, sin derramar sangre y anunciar el evangelio, sin estrépito de armas.

Con la autorización del Consejo de Castilla vuelve a América. La Orden de Santo Domingo inicia un debate sobre el derecho y la colonización americana en la que participará Las Casas.

En 1521 vuelve a España y se retira a estudiar teología, filosofía, derecho canónico y medieval. Escribe en este tiempo Historia de las Indias. En 1535   regresa a América e intenta crear otra colonia pacífica, esta vez, en Guatemala. En 1540 vuelve a España para visitar a Carlos I a quien expone sus demandas sobre el pacifismo y las teorías sobre el derecho de gentes de Francisco de Vitoria. Con estas ideas, Carlos I decide reunir por primera vez en España el Consejo de Indias. Además en 1542, basándose en los justos títulos de Francisco de Vitoria, se promulgan las Leyes nuevas, en las que queda prohibida la esclavitud de los Indios, se concede la libertad de los encomenderos, quedarían bajo protección de la corona y se obliga a llevar a dos religiosos en las exploraciones de nuevas tierras.

Las Casas redacta en Valencia la “Brevísima relación de la destrucción de las Indias”, que le dedica al Príncipe Felipe (futuro rey Felipe II) ya que era el encargado de los asuntos de Indias. Se le concede por su labor el obispado de Cuzco, el cual rechaza por el de Chiapas, al que se incorpora en 1543. La Ciudad Real de Chiapas cambiará de nombre por San Cristóbal de las Casas, en honor a este personaje.

En 1547 regresa definitivamente a España, renunciando al obispado y continuando con la defensa de los indígenas mediante debates y escritos. Por ello, se le conocerá como el “apóstol de los Indios”. Entre 1550 y 1551 se lleva a cabo un debate conocido como la Controversia de Valladolid o la polémica de los justos títulos, en la que participaron como voces más importantes Juan Ginés de Sepúlveda que defendía la legitimidad de la conquista (“¿Qué cosa pudo suceder a estos bárbaros más conveniente ni más saludable que ell quedar sometidos al imperio de aquellos cuya prudencia, virtud y religión los han de convertir en bárbaros, tales que apenas merecían el nombre de seres humanos, en hombres civilizados en cuanto pueden serlo?” De la justa causa de la guerra contra los indios). En 1566 muere Bartolomé de las Casas en Madrid.

En el año 2000 se inició su proceso de beatificación.

*Francisco de Vitoria: Nace en 1483-6 en Burgos o Vitoria. Recibió una buena educación humanista y en 1504 ingresó en la orden de los dominicos. Fue enviado a estudiar a París artes y teología. En 1523 regresó para dar clases de teología en el colegí de San Gregorio en Valladolid. Allí produjo un gran impacto en sus alumnos que absorbieron sus enseñanzas teológicas y económicas formándose así la Escuela de Salamanca. Esta Escuela estaba compuesta por teólogos dominicos que fueron alumnos de Vitoria y tuvieron una gran importancia en el Concilio de Trento .En 1526 ocupa la cátedra de teología en la Universidad de Salamanca. Francisco de Vitoria incluye en su bibliografía obligatoria de curso la Summa Theologiae de Santo Tomás de Aquino. Siendo la Universidad de Salamanca una de las más importantes de Europa, se difundirá el tomismo por todo el continente.

Francisco de Vitoria toca el tema de la economía desde un punto de vista moral (“Si los bienes se poseyeran en común serían los hombres malvados e incluso los avaros y ladrones quienes más se beneficiarian. Sacarían más y pondrían menos en el granero de la comunidad”). Analiza un tema que preocupaba a los comerciantes y es si debido al lucro serían siempre pecadores por el simple hecho de realizar su oficio. Esta crisis espiritual fue aliviada por Francisco de Vitoria que asegura que el orden natural se basa en la libertad de circulación de personas, bienes e ideas, y esta libertad de circulación no era posible sin los comerciantes.  Desarrolla además las teorías económicas sobre el precio justo basado en la escasez del bien y la oferta y la demanda.

En cuanto a Derecho, intentó definir los límites del poder civil y el eclesiástico, definiéndose contrario a la jerarquía feudal y a la supremacía del Emperador o del Papa. La unión del poder civil y la Iglesia debe ser únicamente por la autoridad espiritual y no por la política, como se había ido estructurando y afianzando durante la Edad Media. No olvida en cuanto a derechos hablar de los de los indios, ya que no son seres inferiores sino dueños de sus tierras y bienes, según Vitoria. Inicia así el Derecho de Gentes. Basado en las ideas de este fraile, se promulgan en 1542 las Leyes Nuevas de Indias. Francisco de Vitoria creará una lista de Justos títulos para conquista de América e injustos títulos que rechazarían la presencia de los españoles en estas tierras. Son los que usó Las Casas en la Controversia de Valladolid o polémica de los naturales.
La guerra justa debería estar limitada en fuerza y solo sería justificable como respuesta a una injuria. No sería una guerra justa si se iniciara por motivos religiosos o para aumentar el territorio. Además propone l idea de una comunidad de todos los pueblos que tenían derecho natural a expresarse. Es el precursor del derecho internacional moderno y de la idea de las Naciones Unidas.

Los justos títulos aseguraba que todos los hombres tenían derechos. Los indígenas estaban  organizados en estados y lo único que podía haber justificado la guerra contra los indígenas era que se hubieran negado a comerciar, o les hubieran negado a la presencia de predicadores o a tener relaciones pacíficas. Desarrolla los argumentos que justificarían la presencia de los españoles en América: su derecho a propagar la religión cristiana; la protección de los naturales que se convirtieran al cristianismo; el Papa podría darles como señor cristiano a los Reyes Católicos; si hubiera delito de contranatural por parte de los indígenas, los españoles estarían obligados a intervenir; los conversos tomarían libremente al rey de España; en las guerras entre indígenas, los españoles podrían aliarse con un bando y, si este resultase vencedor, tendrían derecho a participar en los beneficios de los aliados; si se considerase que los indios son seres atrasados, rústicos o discapacitados, como tales deben ser protegidos y  no atacados. Esto es lo que usaría el futuro Felipe II para redactar esas leyes de conquista para reinar en los nuevos territorios.

Francisco de Vitoria muere en 1546 en Salamanca. Hoy día una de las cinco asociaciones de jueces profesionales españoles lleva su nombre.


*Juan Ginés de Sepúlveda: Nace en Pozoblanco (Córdoba) en 1490. Cursa sus primeros estudios en Córdoba y en 1510 se licencia bachiller en Artes y Teología en la Universidad de Alcalá de Henares. Uno de sus profesores fue Sancho Carranza de Miranda, un hombre de ideas antierasmistas muy arraigadas que difundía en sus clases. Sus estudios fueron completos por lo que se le considera humanista, filósofo, jurista e historiador. En 1515 se doctoró en Bolonia en Artes y Teología. Allí conoce a personajes que comparten el pensamiento antierasmista y pronto antiluteranista de Sepúlveda, entre ellos Luis de Lucena, Alberto Pío (Príncipe de Carpi), Julio de Medici y el Papa Adriano VI. Ingresó en los dominicos y se colegió en el Real Colegio de España en Bolonia.

En 1548 traduce Política de Aristóteles, el cual defendía el sometimiento de culturas interiores. Esto fundamentó las bases de las ideas de Sepúlveda quien defendió la necesidad de infundir una cultura superior y cristiana en América. En 1527 se trasladará a Nápoles y se le encargará revisar el texto griego del Nuevo Testamento. Allí coincide con Francisco de los Ángeles Quiñones con quien viaja a Génova, donde conoce al Emperador Carlos I de España y V de Alemania. Carlos queda impresionado por la oratoria y la narrativa de Sepúlveda, nombrándolo cronista en 1535. Fue nombrado preceptor del príncipe Felipe, futuro Felipe II.

Antonio Ramírez de Haro condena la obra por su visión de la conversión de infieles. Por esto, se retira a Pozoblanco a escribir historia, tanto la vida del Emperador Carlos I como Historia del Nuevo Mundo. Pasa a ser considerado defensor oficial de la conquista, colonización y evangelización por sometimiento. Fue contrario a las Leyes Nuevas de 1542, por lo que redacta un escrito conocido como De Justis belli causis apud indios, la cual fue contestada por Las Casas y sus Treinta proposiciones muy jurídicas. El debate te trasladó a Valladolid en 1550. Entre los participantes se encontraban Domingo de Soto y Melchor Cano que pertenecían a la Escuela de Salamanca; así como Bartolomé Carranza, sobrino de Sancho Carranza el que fue profesor de Sepúlveda.

En la polémica, Sepúlveda defiende la guerra contra los indios por sus costumbres y su inferioridad cultural, además de evitar guerras entre ellos. Las conquistas eran necesarias por la superioridad española y proyectar más allá su adelantamiento cultural (“…siendo los americanos naturalmente siervos, bárbaros, incultos e inhumanos; y rehusando como lo hacían el imperio de hombres mas perfectos que ellos, era justo conquistarlos y sujetarlos por la razón misma que la materia se sujeta a la forma, el cuerpo al alma, el apetito a la razón, lo peor a lo mejor”). Las Casas habló de igualdad genérica del hombre y el abandono de América, quedando así solo los predicadores. Tras el debate ambos se consideraron vencedores.

Muere en su ciudad natal en 1573.

1 comentario:

  1. Hhehhe Me Parecio Buena La Informacion Me Ayudo Mucho Para La Tarea

    ResponderEliminar